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miércoles, 25 de diciembre de 2013

Canalización de los guías

Te cargas de energía navideña en este precioso lugar donde la fuerza y la unión de lo auténtico han tomado tu espíritu de niña alegre y despierta. Sigues viviendo un sueño despierta, atenta y consciente y sientes tan cerca a tus ángeles que sus alas te envuelven con el amor de los cielos. 


Las sonrisas de los niños y  el perfume de las flores de la pradera llegan a ti como el mejor de los regalos en este día tan especial con quien te identificas desde la luz y el desapego, sintiéndote hija del lugar y de la madre naturaleza, esa madre que nada te pide a cambio y que tanto te da. Hoy te consagras a ella y sellas un compromiso de amor incondicional en que nada os pedís la una a la otra pero en que todo os dáis sin ninguna expectativa y finalidad más que la del momento que os une como una sola alma.
 

Atrás dejaste los que pretendieron atarte como a una res para someterla a sus caprichos disfrazados de amor tóxico. Ahora eres tan libre como los animales que pacen tranquilamente en tu hogar y a quienes observas, recordando tu infancia. El mugir de las vacas, el balar de las ovejas y cabras y también el canto de las gallinas y otras aves domésticas como las ocas y patos, te retrotraen a una infancia de la cual recuperas, gracias a los animales, el puro sentir en estas tierras de paz y de compromiso con el medio ambiente y la humanidad que lo preserva. El canto del mirlo, de la alondra y de la abubilla vienen a ti con la misma naturalidad como lo hacen los niños del lugar con quien mantines un vínculo saludable y único.   


Tus perros y avecillas te acompañan hoy en tu paseo matutino de la mano del sol y la brisa. Envías amor y luz con tus símbolos sagrados allá donde más se necesita y prosigues tu camino con la compañía lejana de las montañas vigías que te hablan a través del susurro del viento y del roce de las hojas de los árboles con el viento. 


Quédate con lo mejor del momento, con ese abrazo desapegado que nada te pide pero que supone el alimento que tu alma precisa y que te ancla poderosamente, fuertemente arraigada al ahora con la fuerza de las raíces de las palmeras de la isla y del país. Quédate con la hermosura de esta país donde te sientes como en casa y donde los tuyos te han estado esperando durante mucho tiempo. Sabes que son ellos porque no tienen prisa ni son charlatanes, porque no toman tu espacio como si les perteneciera y porque son tus maestros del desapego y de la humildad. Por fin, te reuniste con ellos y compartís la magia de este valle azucarero y frutero, centro energético de tu ser. Este lugar tiene un sabor sagrado, destinado para ti.

Autora: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Acuarela o pastel     

martes, 24 de diciembre de 2013

Canalización de los guías

Percibes en la atmósfera un aire de bondad que te recuerda a la forma de ser de los niños pequeños y de las crías de los animales. Todos ellos están siendo tus maestros y contribuyendo a que revivas tu alegría natural de cuando eras niña. Traes en tu interior la semilla crística del amor incondicional y vas a empezar a plantarla pronto para que florezca en primavera. 

Abrirás tu propia flor cada amanecer, destellante sobre las montañas salpicadas de luz. 

Has silenciado mucho y ahora es hora de hablar de ello, entre los tuyos. Ellos te llevan las respuestas incluso antes de haberlas preguntado pues te conocen desde hace mucho antes de lo que presientes. Lo dejaste todo atrás y no te arrepientes sino que te sientes liberada. De hecho, te sientes tan ligera que es como si pudieras volar con tu propia capa. En este lugar están imprimidas tus respuestas y  todo te sale a pedir de boca.

Imagen registrada*

-¡Por fin, ya era hora!- exclamas. 

Aquí tus cuentos y leyendas de hadas tienen su propia personalidad. Es como si estas historias se reescribieran ante ti. Estás encantada con ello, con orquestar tu representación de hadas. La luz de este paraje natural desprende una energía tan pura que nunca antes la habías percibido en ningún otro lugar.

 Imagen registrada*

Cada segundo que pasas aquí es un segundo de bendición. Este sitio sagrado resulta ideal para albergar la geometría sagrada de la que eres depositaria. Este lugar está tan vivo y despierto que en lugar de ser contenido para este mundo bien pudiera tratarse del contenedor del Universo. Es vasto y puro. Todo en él parece elevarse por encima de sí mismo.

El aroma profundo y exótico de las flores te atrae hacia ellas para difrutarlo de cerca. Te dejas encandilar por la fragancia fresca y vegetal y te dejas caer suavemente sobre el manto mullido de la hierba de la pradera. Te sientes observada. Sabes que tu guía, Emilú, anda cerca. Su señal inconfundible es el olor agradable de las flores.

Donde se halla este olor, allí se encuentra Emilú. En casa también tienes flores frescas para mantenerla cerca de ti. Te agrada su compañía y los mensajes que ella tiene para ti. Hoy te dice: “Alguien viene a tu puerta con palabritas dulces para acercarte a tu lugar en el mundo. No temas pues todo está escrito e irá fluyendo hacia ti con la misma naturalidad con que el arroyo fluye y converge hacia el mar."

Hoy el frescor de la mañana se trasladará a tu cuerpo y te sentirás revitalizada y nueva. Estás experimentando un renacimiento que culminará cuando alcances la gloria de tu misión y vivas tu realidad con plena pasión y compromiso. ”

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel  

sábado, 7 de diciembre de 2013

Canalización de los guías

Te hallas en tu nueva residencia y contemplas como desde el edificio acristalado el reflejo de las nubes cae mansamente sobre los cristales a la vez que el reflejo de la hierba fresca de los campos circundantes te regala un paisaje campestre en esta bucólica ciudad que parece asemejarse a un pueblo. 

Aquí respiras el aire fresco y saboreas la pureza del agua. Es una de las de mayor calidad del planeta. Existe una población cercana donde sueles escaparte para sentirte más cerca de las montañas. Vienes a escuchar su voz y a observar a los gnomos. A veces se dejan ver. Todo es limpio y cristalino aquí y las gentes respetan a la madre naturaleza. Ella nos protege y nos provee así que debemos considerarla como nuestra madre.


Este lugar mágico te conecta con tus orígenes, con tus ancestros y te eleva por encima de la superficialidad que mancha la mente. Este lugar bañado de estrellas te ha estado esperando durante mucho tiempo. Te sientas en la pradera y respiras hondo. Todo rezuma amor en este paisaje natural. 


A lo lejos ves animalitos que cruzan y te observan divertidos unos segundos. La cascada resuena a lo lejos. Adoras el sonido del agua. Eleva tu vibración y limpia tu aura. Quédate con el canto de las sirenas que a lo lejos asoman su cabeza en el lago y te auguran buenas nuevas. 

Déjate seducir por la luz de los seres elementales que te rodean y que pronto van a acercarse más a ti.

Ábrete a sus mensajes pues te van a ayudar a recordar aquello que el dolor ha provocado que olvidaras. 

Recréate en el gozo de vivir y en el baile invisible de la vida. Sonríe a tu nueva vida, lejos del que durante años fue tu hogar. Aquí fluyes en el ahora y todo se aviene al momento. Vuélvete más presente y podrás escuchar con mayor claridad al espíritu de las montañas, ése al que tu abuela te pide que no des la espalda pues se trata de la voz de la madre tierra. Canalízala. Habla con las estrellas, con el espíritu de la bahía, con la luz del amanecer. Déjate acariciar por el canto y la belleza del tucán, por el olor a lúpulo, por la profundidad de las rocas doradas. 


Un simpático mapache corretea a tu alrededor, los patos cruzan los cielos, un pinzón te anuncia su presencia con su canto. El reino animal está a tu lado y se manifiesta contigo de forma natural y apacible. El croar de una ranita atrae tu atención. 


El ganado pasta tranquilo y eso te recuerda a cuando eras niña. Te sientes ahora como una niña a quien la vida ha complacido. La vida ha sido tu mayor regalo y lo agradeces con más fuerza que nunca en este valle de energía ligera y prístina y es que aquí el ahora sabe a pura vida.

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel  



Canalización de los guías

La brisa te acaricia la espalda, calentada por el sol y recostada en la arena caliza. Las hojas de las palmeras juegan con el aire y parecen querer pinchar al cielo. Todo a tu alrededor es apacible.

Disfrutas del tiempo, descansando plácidamente y paseando con las gaviotas y las aves autóctonas de tu isla azul.
La cordillera de montañas se deja recostar sobre la costa marina en un abrazo natural que te incluye a ti. Sientes el amor de la Madre Tierra y lo percibes tan limpio que es como si fueras una con las estrellas. 


El azul del valle ha teñido hoy las montañas celestes de un tono azulado que bien pudiera confundirse con el mismo océano en el que estás caminando hoy.

A lo lejos escuchas el canto de las horcas, ballenas y delfines. Te sientes bendecida por ese canto destinado a elevar la vibración y a aumentar la energía del mar. Tomas para ti un poco de esa energía y con ella hinchas tu pecho. Te sientes en unidad con estas montañas, sus lagos y sus costas saladas donde el aroma de la te nutre y alimenta tus articulaciones. La magia de este lugar sagrado te revitaliza y te atrae lo mejor del momento. 

Un habitante del lugar se acerca educadamente y te entrega algo parecido a una varita con hojas. La tomas, le das las gracias y él se va para respetar tu privacidad. Sigues en la playa con tu varita verde y algo hermoso te inunda el cuerpo como un baño que te refresca y te relaja por completo. Esa varita te ayuda a trascender la densidad y te conecta con tu centro de poder. Estás sola pero te sientes acompañada. Tus ancestros velan por ti y pueden hablarte con la voz del lugar gracias a su extraordinaria pureza. 


Te has acostumbrado a una vida sencilla donde tu vocecita interior ha cobrado vida. Ahora está conversando con la de tus ancestros. Ellos te revelan donde puedes hallar información esclarecedora para ponerte manos a la obra con el propósito que te está destinado: el de hacer de hada entre los hombres y niños.  Has nacido para esto y ya nada más va a retrasarte o a aletargarte respecto a tu misión divina. Somos seres divinos desde el momento en que nos alzamos ante el miedo y nos atrevemos a ser. Aunque nuestra verdad no plazca a algunos se ha diseñado para completar o hacer soñar a otros para que crean en sí mismos con la fuerza con la que los niños creen que en Navidad van a recibir sus regalos. 

Vive tu propio sueño pero hazlo despierta y consciente. Todo se confabula y mueve los acontecimientos necesarios para que tú, hada, puedas sonreír en este bendito planeta que tan maternal y protector se manifiesta ante ti. 

Quédate reposando con tu varita en las manos unos instantes y pregunta desde el corazón.
 

El destino te hará llegar las respuestas aunque algunas vengan encriptadas o cifradas. Deshaz el acertijo y halla el significado de la simbología, de esa geometría de luz que impregna el espacio. Permite que las respuestas vengan más que ir tú a buscarlas. No seas crédula con todo lo que te llega, sino nunca sabrás discernir. Sé selectiva pero con neutralidad y juicio lúcido. Tómate tiempo para clarificar  tus ideas. Aprende de tus errores y sigue creciendo. 

El encanto de este lugar puro te fascina, su magnetismo, su energía te seduce. Todo parece hablarte. Aquí el mundo inerte parece querer dialogar contigo como si el alma de La Tierra tuviera aquí su propio centro.
 
 Caminas hacia el bosque y los animales no se esconden, más bien ante ti simplemente siguen con su vida, como si fueras una más entre ellos. Eso te emociona porque te permite estar cerca de ellos. Le pides a tus ancestros que te recuerden el lenguaje de los animales. En ellos hay grandes maestros instalados en cuerpos pequeños pero que pueden enseñarte en secreto. 

 En el bosque te cruzas con un grupo de niños, uno de ellos se fija en un símbolo que llevas colgado del cuello y te reconoce de inmediato. Se acerca a ti. Aunque el adulto que acompaña a los niños, pide a ese niño que no te moleste, tú te sientes impulsa a decirle que no te molesta y que permita que el niño esté contigo. El niño te muestra una cueva con objetos tallados y símbolos que te resultan familiares. Ese niño destila sabiduría. Sin duda, grandes maestros albergados en cuerpos pequeños son tus instructores. 


¿Podrías haber imaginado nunca que tu escuela sería este hermoso bosque? 


El sonido del ganado, de los mugidos, del balar, de las campanas a lo lejos, te recuerda el sabor de la infancia y este niño que está contigo va a contribuir a sanar ese sabor. Lo mereces para recuperar tu trono.

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pasatel    

sábado, 30 de noviembre de 2013

Canalización de los guías

Amanece hermosa hoy tu isla. El canto del tucán se deja caer sobre el volcán humeante, mientras las personas caminan hacia sus trabajos. Tú, en cambio, te has detenido a respirar en plenitud en esta selva amazónica donde se respiran aires de libertad. 

La humedad torna todavía más transparente a este lugar cuya claridad se transfiere a tus pensamientos. Es como si pudieras sentir la sonrisa y el clamor de la Madre Tierra. Aquí estás entre los tuyos y todo deviene mágico y sublime. 

Las enseñanzas te llegan hoy de la mano de pequeños grandes maestros que te ayudarán a seguir los llamados del alma, tan olvidados por tu parte por el peso del dolor. 

La calidez del sol te reconforta la espalda y te proporciona el alivio que hoy necesitas. La belleza espectacular de este paraíso natural nutre tus emociones y calma su agitación. Este cambio drástico te está sentando de maravilla pues este lugar te acoge como su hija. 

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El corazón noble de los lugareños te inspira y te empuja a empoderarte y a reconocer tus dones para ponerlos a disposición de la humanidad. La elevación espectacular de las montañas te trae recuerdos de infancia, cuando hablabas con las montañas y te identificabas con el vuelo de las águilas. Ahora utilizas los arquetipos de los animales para recordar y llegar a tu verdadera identidad que tras haberse desprendido de sus capas te conduce a la magia del reino de las hadas y los elfos. Aquí sus efectos resultan evidentes y tan naturales como la lluvia que alimenta las cascadas.

La energía del lugar te abraza con amor en estas tierras para las que sólo tienes palabras de agradecimiento. Das las gracias por todo lo que te trajo aquí, por estos amaneceres y atardeceres cuyo colorido baña de belleza al mar y a los lagos. Te has enamorado de las aguas de esta isla tonificante y terapéutica donde el sufrimiento se disuelve para dar paso a la grandeza del ser desde la sencillez y la honradez.

Imagen registrada*
 

Te sientes de aquí y la madre naturaleza te da continuas muestras de ello para clarificar tus ideas y apoyarte en el hecho de tu pertenencia a estas tierras que quedan tan lejanas de tu lugar de origen que ya lo olvidaste para dar paso a lo nuevo y arraigarlo al presente con la misma fuerza con que las raices de las palmeras y secoyas se agarran a la madre tierra.

Simpáticos animalitos te rodean hoy y a ti te parece como estar entre duendes y gnomos. Reconoces una candidez y presencia activa en estos animales que te conmueve y te sitúa con firmeza en el aquí y en el ahora, inspirada y cautivada por la magia del lugar y el aroma penetrante de las flores.

Autora texto e imágenes: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustración: Pastel                     

viernes, 29 de noviembre de 2013

Canalización de los guías

Querida Eva:

Desde nuestra dimensión azul te recordamos cuánto te queremos. Nosotros, tus duendes, avistamos tus acciones como si de nuestro horizonte se tratara pues cada segundo no sólo cuena para ti sino para nosotros en el sentido de que gracias a ti aprendemos rápido en este camino donde unos reemplazamos a los otros.

Fuiste nuestra compañera de antaño y a tu regreso nos abrazaremos de nuevo y seguiremos a tu lado. 

En tu niñez hubo un lazo azul que recogía tus cabellos. Imagina ahora, Eva, que ese lazo es el lazo de la amistad que compartimos. 

Nuestro vínculo azul también nos une al mary al poder de sus aguas purificadoras y terapéuticas. El azul del cielo, en cambio, calma nuestros sentidos y nos invita a recordar en paz. Desde la paz de tu corazón, firmamos en el libro de la vida junto a ti y reforzamos nuestro lazo, insignia celeste de tantas y tantas dimensiones. 


Nos alegramos, Eva, de que nuestro regalo te haya reconfortado el corazón. Mereces sonreír de nuevo y dejar atrás tus pesares. Ya sufriste bastante y ahora es el momento de dar paso a la alegría y a la salud. Hábitos de vida saludables generan o engendran corazones saludables y ése es el estilo de vida que se desplegará ante ti. 

Te queremos y estamos atentos a tu modo de vida. Mereces un respiro y vivir de igual modo que si llevaras puesta ropa más holgada, sin estrecheces y sin remendar: nueva y con olor a limpio. La novedad llega a tu  vida tan fresca como la brisa marina y el rocío que cada mañana despiertan a la Tierra.

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Técnica e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel          

viernes, 22 de noviembre de 2013

Canalización de los guías

Un amanecer apacible abraza hoy este país de ensueño donde los pétalos de las flores se dejan caer sobre las olas para irse mar adentro y contarle al océano sobre las delicias acontecidas en tierra firme. 

El sabor dulce de los plátanos, que se deshacen en tu paladar, te recuerda a los que probaste hace tiempo en un jardín relativamente cercano a tu ciudad natal pero que ahora se halla en el otro lado del mundo. 

Te yergues fuerte y serena como las espigas de trigo que custodias y respiras hondo. Desde aquí tienes una panorámica privilegiada del planeta. Ante ti se abre una ventana de amor que puedes transferir allá donde desees y tú se lo envías a la madre de los volcanes para que lo extienda hasta el más lejano de los confines. La fuerza del volcán es estrepitosa pero tú sabes que seguirá tan sereno como tú pues la lava ya no humea en la corteza.
Imagen registrada en Safe Creative*
 
Te bañas de esta paz que curiosamente se respira y prosigues tu baño en las aguas cristalinas de la costa.

Luego te vas al interior del bosque y subes una colina hasta llegar al lago donde te detienes para invocar a divinidades femeninas, a las hadas y a las sirenas. Rodeadas de un halo de luz y de una corte de estrellas, ellas dejan notar su delicada presencia y tú te embebes de ella, cautivada por la pureza de su energía. Aquí todo es brillante, auténtico y prístino. 

Retornas a tu hogar y sigues con el estudio de símbolos sagrados cargados de mensajes. Son claves guía que te permitirán reencontrarte con tu poder originario. Un oriundo del lugar, guiado por una fuerza misteriosa, se ofrece ayudarte y su ayuda te resulta muy fructífera. Él es un gran maestro que obedece al llamado de tu alma. Él colabora, te complementa pero lo hace de manera desapegada, desinteresada, para no interferir ni perturbarte. 

Imagen registrada en Safe Creative* 
 

Los habitantes del lugar parecen haber llegado a un acuerdo tácito en el cual tu espacio sagrado, vital es respetado. Aquí te sientes libre como los animales del bosque y ese sentimiento es un antídoto poderoso contra la tristeza que antaño se había instalado en tu corazón. 

Aquí has venido a sonreír y a ser tan despierta como tu niña interior. Cierra los ojos. Vuélvelos a abrir y contempla el paraíso virgen que la madre tierra ha preparado para ti y los tuyos. La flor de mango te invita a seguir recreándote en él...

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel                 

Canalización de los guías

Estás en tu valle, respirando ese aire floral y fresco y te sientes tan protegida que podrías sentirte niña, acurrucándote en el lecho del río o en el mismo corazón de las montañas que coronan este lugar puro y sagrado. Las gentes son disciplinadas, desapegadas, comprometidas y honestas. No en vano han sabido cuidar de este valle durante años, preservando su belleza y la vida de las especies animales y vegetales. 

Estos lugareños practican la devoción a su corazón y la escucha del alma en cada uno de sus actos. Reconoces a grandes y humildes maestros en cada uno de ellos, aunque muchos todavía sean niños. Los niños irradian una ternura y un brillo especial que te ha robado el corazón. Son los niños de las estrellas, quienes gustan de estar a tu lado y de dejarse llevar por tus historias de hadas y duendes. Estas criaturas legendarias han protegido a la madre naturaleza desde eones y esos niños son conocedores de su existencia en el planeta. 

  Imagen registrada en Safe Creative*

La impresionante cascada se deja caer hoy mansamente sobre el río, aportándole movimiento y energía de los picos nevados, custodiados por elfos y águilas. Ellos otean el horizonte y traen la energía del cielo a la Tierra para despertar con su magia a los corazones dormidos. Tú recibes esta energía que te hace recordar tus orígenes y lo haces con agrado y agradecimiento pues con certeza puedes percibirla como una energía especial, mágica, que tiene el poder de hacer saltarte las lágrimas de felicidad con tan sólo palparla en el ambiente campestre y natural que te acoge hoy.

Una bandada de pájaros y sus graznidos te da su toque de atención y te saca del ensimismamiento provocado por esta energía conmovedora que te retrotrae a algo familiar e íntimo.


 Imagen registrada en Safe Creative*

Algunos de tus animales domésticos te siguen allá donde vas y parece que gustan de contemplar como el ganado pace y disfruta el instante plácidamente en la pradera. Aquí es como si se hubiera detenido el tiempo. Esto te sucede desde que lo detuviste todo en tu vida y dejaste caer por sí solo todo lo que te rodeaba. Aquella fue la llave que te abrió las puertas de este paraíso donde has recuperado tu poder original y donde te sientes como en casa.

Bajas a la aldea donde te esperan sus habitantes y te ofrecen su comida y sus enseñanzas. De corazón generoso, estas personas poco habladoras pero portadores de la semilla crística en acción, te muestran símbolos sagrados y te instruyen sobre su lenguaje. Contigo se desenvuelven con soltura, algo que te sorprende y te fascina pues son grandes sabios. Con ellos, vas a conocer la lengua de los volcanes y de las montañas y a activar las ondas de transmisión de energía. 

Desde tu montaña, la vida transcurre despacio y con alegría. Te dejas caer en la ladera, com jugando con ella. Hoy te sientes una chiquilla libre y llena de luz verde de la Tierra. 

Niños, crías de animales entran en contacto contigo cada día y te retornan a la niña que eras y que hoy sonríe más que nunca, complacida con el instante tras haberse rendido a él, agotada por completo. 
 Imagen registrada en Safe Creative*

En este lugar único nacen tus cuentos, historias y leyendas y salen por doquier para tocar a las puertas de los niños y entrar tras haber llamado varias veces al portal. Nunca imaginaste que la vida te resultara tan fácil. Tan sólo se trataba de llevar el traje para el que veniste a medida en la Tierra....

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel                

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Camalización de los guías

Desde tu isla encantada presides el consejo de magia alrededor de tus hermanas hadas. Habéis conseguido instaurar la magia en la Tierra y restablecer los niveles de energía. Este país te ha acogido con amor y te sientes libre, como en casa. Su hablar dulce y su forma de vida sencilla se ha instaurado con facilidad en tu vida y te ha impulsado a ser con alegría. 

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Con tu vara de poder inicias el acto solemne y diriges la orquesta de luz que se despliega ante los ojos de los asistentes. Este papel de directora no se aviene mucho con tu forma de ser discreta pero pronto te adaptas a la nueva situación y comprendes las razones de quienes te han elegido. No sólo has sido designada por los integrantes del grupo sino también por tus ancestros. Resolviste seguir adelante con su voluntad a pesar de tus dudas pues tu intuición
una extraña fuerza te impulsaba a hacerlo así. La brisa colabora en la ceremonia y os brinda el apoyo del resto de los elementos, que juegan a vuestro favor. 

La fauna del impresionante bosque que circunda esta región también colabora al propósito inaugural del acto. Con todo apoyándote, te resulta infinitamente fàcil fluir con el ahora y eso te hace sonreír. 

Con la movilidad de tus brazos, elevas la energía y ésta genera movimiento y calor. Sabes que fluye en la dirección correcta y que se dirige al puerto de destino. Allí encuentran muchos, esperando recibirla para llenar sus corazones de luz. Cada forma geométrica conduce a eso. Silencias palabras sagradas que, sin embargo, fluyen en tu corazón con los mismos efectos que los vocablos hablados. Eso te permite mantener el secreto a salvo de posibles curiosos. 

Todo en la isla te abraza con amor y se solidariza contigo, respetando tu espacio privado. Eso te maravilla porque te alienta a ser y a convertirte en lo que de verdad deseas ser, en la pasión que rige tus días. 
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La música celestial se orquesta en la ceremonia como una melodía simbólica que señala la presencia de los guías alados. Los elfos te confían sus secretos en silencio y tú te quedas escuchándolos. Te impresiona su fluidez y su sabiduría. Prometes regresar con ellos, de la mano de las hadas, y lo harás cuando finalice tu misión aquí. Les pides ayuda para este propósito y te la ofrecen. Aquí el dolor te esclavizó durante mucho tiempo y el engaño te impidió ver claramente el mundo. Ahora esa falsa sensación ha desaparecido y te sientes dueña de tu destino, no sometido a nadie más que a ti y al instante. 

La plenitud se ha instalado en tu nuevo hogar, bañado por el amor del océano y la vibración de tus adoradas ballenas y delfines. Sabes que las sirenas se hallan cerca y les envías tu energía hadada: algo que ellas consideran un bálsamo aunque para ti el bálsamo sea todo lo que te rodea en este lugar de ensueño.

Imagen registrada* 
 

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Acuarela o pastel

martes, 19 de noviembre de 2013

Canalización de los guías

Cuentos de hadas tintados de estrellas y de luz multicolor. Cuentos de hadas bañados a la luz del amor que destilan fantasía y sueños transmitidos durante generaciones para los más pequeños. 
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Cuentos de hadas que nos acercan a los más pequeños de la casa y que irradian personajes con encanto con quienes nos sentimos identificados. Cuentos de hadas presentes en la habitación de aquellos niños que se quedan dormiditos escuchando historias de princesas y castillos. Cuentos de hadas que seducen con sus dulces palabras a quienes las escuchan y que, algunas, se quedan imprimdas para siempre en el recuerdo. 

Cuentos de hadas llenos de pasajes secretos que se cuelan en los hogares y nos regalan nuestros mejores momentos. Cuentos de hadas que arrojan magia y aventuras que vuelan con alas de mariposa. 
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Cuentos de hadas contados en familia en el calor del hogar. Cuentos de hadas para soñar y despertarnos en un reino lejano donde la luz  de la magia ilumina el cielo, donde la bondad y la felicidad son el fruto de los árboles.

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Cuentos de hadas que se funden con la brisa parlanchina. Cuentos de hadas que se ocultan tras la bruma del mar y hablan con las sirenas.
  
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Cuentos de hadas son sabor a niñez  y a ilusión. Cuentos de hadas escritos en libros que vuelan y que hablan con la voz de gnomos, duendes y elfos. Cuentos de hadas que se deslizan de puntillas en la cama de los niños, les desean buenas noches y les procuran felices sueños.

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Acuarela y Pastel

sábado, 16 de noviembre de 2013

Canalización de los guías

El aroma profundo de las flores exóticas de este paraíso natural te recuerda la presencia de tu guía Emilú quien te ha guiado hasta aquí.


Te parece un sueño haber llegado a este lugar que irradia perfección y pureza. Cada forma de esta isla es muestra de exquisitez y te abre los ojos para darte la bienvenida. Este lugar desprende tanto amor que deja al descubierto la geometría sagrada, el lenguaje de símbolos que tus guías te anunciábamos hace tiempo. Tú viniste a medida para este lugar y lo notas enseguida. Algo invisible te abraza y te pide que lo disfrutes sólo tú, en silencio y en secreto. Tu trabajo te encanta.

Perdiste todo el dolor del pasado, comprendiste y forjaste la capa de luz que te ha llevado a donde perteneces. Los nativos te consideran uno de los suyos y te abren las puertas de su conocimiento. Estás entusiasmada por como integras la sabiduría de estas gentes, es como si ya la hubieras aprendido antaño y ahora simplemente la recordaras.

Bendices la varita mágica que te llevó a este lugar virgen donde todo cobra un significado especial. Ahora lo comprendes todo, todo lo que te sucedió y no das crédito de que la especie humana se perjudique tanto a sí misma como lo hace, pero respetas el momento de evolución de cada cual y honras a todos aquellos que trabajan en bien de la humanidad. 

Ahora estás en un mundo nuevo bañado de sal y belleza y con abundantes lagos y ríos naturales donde la vibración es de las más elevadas del planeta. Hay santuarios, templos naturales que recogen dicha vibración y multiplican sus efectos para expandirla por doquier.
Tus hermanos te enseñan cómo. Ellos te han reconocido y te valoran como te mereces. En ellos hay sencillez y grandeza a la vez. Aprendes rápido y sonríes a menudo. Nunca habías estado tan hermosa como hoy.
 
Has absorbido la luz especial de este enclave natural que bien pudiera asemejarse al Reino de las Hadas. Por fin, ocupas tu lugar y además conocerás más regiones bañadas por la pureza, la magia y la elevación de elementos sagrados no siempre visibles al ojo humano.

La brisa juega con los pétalos de las flores y los esparce sobre el mar, como si de perlas se trataran para que las sirenas las recojan y las engarcen en los adornos que realzan su belleza. Por fin, has encontrado a tus sirens y disfrutas del tiempo y de las habilidades para el contacto. Todos respetan tu privacidad y te brindan su apoyo, curiosamente, a cambio de nada. 

Sientes algo fraternal por los oriundos de este bosque infinito, de esta selva de volcanes con lenguaje propio, de estos manglares que se pierden en mar abajo. Te vas a dibujar cerca de la cascada que tanto te hace soñar por su indescriptible belleza pero tratas de describirla con palabras y con trazos sobre el lienzo. Ojalá hubieras creído más en ti misma porque hubieras llegado antes a este lugar, que te ha adoptado como hija propia. Una ninfa del río se esconde cuando llegas, pero tú con el pensamiento le dices que no tema. Y lo hace. Te ha reconocido. Tú, simplemente, la observas y sigues pintando la cascada, dando las gracias por sentirte privilegiada de estar allí. ¿Estás viviendo tu propio cuento de hadas? 


Te sientes estupendamente, tu estado de salud es perfecto, todo fluye a tu alrededor, como el mar, el río, el lago. La belleza de la naturaleza mansamente se muestra ante ti. Las especies animales se acercan a ti. Lloras cuando las ves porque como hada que eres te sientes hermanada con ellas. Un ví

nculo especial te une a los animales. Aprendes a conocer su lenguaje y a respetar su forma de vida. La fauna aquí es tan variada y tan hermosa, que pronto adoptas a simpáticas mascotas y vinculas tu trabajo al resto de animales. Desde tu atalaya de piedra, ejerces de guardiana de las especies y las proteges con tu magia para que disfruten del desarrollo que merecen y no sufran explotación, degradación ni resulten diezmadas, respetando los mecanismos de su evolución natural. El lenguaje de los símbolos te ayuda infinitamente a comunicarte con ellos, además de la telepatía.

Te sientes enraizada a la Tierra y a sus frutos y vegetales. El olor a hierba fresca, a la humedad que desprende tras la lluvia se convierte en uno de tus favoritos. Ese olor te recuerda el sabor de tu hogar, ese que está más allá de las estrellas y que te está esperando. Pero no tienes prisa. 

Saboreas el instante y juegas con él con la misma naturalidad e intención honesta del corazón de los niños. Por cierto, ellos te están enseñando tanto... Aquí se respeta el medio ambiente y las especies que lo habitan. Algunos niños mantienen un contacto muy íntimo con la madre naturaleza y conocen su lenguaje. Ellos lo comparten contigo y te sientes por eso el hada más feliz sobre la Tierra. No intuir, sino comprender el lenguaje de tu madre tierra, tu verdadera madre, lo cambia todo y supone el regreso de la magia de las hadas a la Tierra, ese hermoso planeta que te ha robado el corazón y que has aprendido a amar. Las hadas han elegido este mágico lugar para ti y la elección no hubiera podido ser más acertada.

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Acuarela 

domingo, 10 de noviembre de 2013

Canalización de los guías

Los niños y las crías de los animales son tu lenguaje del alma. Ellos te muestran lavida como una aventura dulce e inesperada que no hay que temer sino disfrutar. En esta aventura si no somos capaces de llegar a conocernos a nosotros mismos, nos acabaremos dando de bruces. 

Hoy has sentido grandeza gracias a los corazones pequeños de niños encantadores y es que ellos adoran escucharte, cuando narras cuentos y leyendas de castillos, hadas, princesas, duendes, gnomos y sirenas. 


Con los niños no hay medida del tiempo sobre todo cuando se deja espacio para la imaginación y la creatividad. Tu alma se halla vinculada desde sus orígenes a las criaturas humanas y a los animales. Los animales te enternecen y verlos nacer es un pequeños milagro sobre todo cuando los pájaros rompen el cascarón. 

Te rodeas de mascotas y te nutre ver pacer el ganado tranquilamente en los pastos. Las montañas refulgen rayos rosados de amanecer tal tal belleza que te hacen recordar esos valles rosados en que antaño vivías con tus ancestros.


Ves volar a los patos en en cielo. Las aves son tus animales favoritos, aunque amas a la fauna en general, sobre todo, a los animales simpáticos que se relacionan bien con los hombres.            

Los delfines, las horcas y las ballenas rodean hoy la isla. Su sonido eleva la vibración planetaria que tú potencias con el lenguaje de símbolos y la geometría sagrada. Un niño destinado a convertirse en un gran maestro espiritual te está ayudando a recordar. Él te enseña a comunicarte con los animales, a comprender sus necesidades y sentimientos y a escuchar el latido de la Madre Tierra. Cada vez comprendes mejor sus mensajes hasta tal punto que eres capaz de comunicarte con ella con naturalidad. Ella te acoge en la isal como a una hija y te otorga sus dones. En este santuario hay tanta paz que parece que el silencio se ha quedado dormido. Todo permanece tranquilo. Tú aprovechas estas oportunidad para remembrar tu alma. 

Los oriundos del lugar respetan tu privacidad y comparten sus secretos contigo. Diriges una ceremonia en este mágico lugar e invocas la energía con tus movimientos circulares. No sabes porqué pero una fuerza invisible te guía y te convierte en una maestra de ceremonias perfecta. Fluyes con esta fuerza sin tratar de definirla y lo haces con la misma naturalidad con que el agua fluye en los estanques de esta isla. En este ritual se respira pureza. No sólo estás acompañada por tus compañeros de ceremonia sino también de tus ancestros que desde otras dimensiones te protegen y te ayudan a descifrar el significado de los símbolos. 

No comprendes porqué te han elegido para dirigir la ceremonia pero te sorprende la facilidad con que te manejas en esta nueva disciplina en la que se sanan los espacios y se reconducen las ondas. Te das cuenta de que las ondas y las formas geométricas son la base de la existencia y de que esta isla en un punto de energía vital para el planeta. Esto constituye un interesante reto para ti en el que te implicas por completo. Parece que hayas nacido para este propósito y que esta isla constituya tu alimento.

Tras la ceremonia, te escapas al bosque a dibujar cascadas y a adornarlas de palabras refrescantes y nativas. Las sirenas y las ninfas no parecen inmutarse ante tu presencia.

Aquí te sientes segura y todo el mundo contribuye a tu propósoto. Aquí nace el verdadero espíritu del trabajo en equipo enriquecedor y jovial donde cada cual fluye libre y nadie interfiera sino que contribuye. 

Este lugar resulta una bendición. Acabas tu dibujo porque debes regresar con los niños del aula y hacerles soñar con tus palabras.


Este paraíso está embebido de un manto de amor que se cuela en cada pliegue de tu piel y te estalla en el corazón con la fuerza del volcán que tienes ante ti.

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Textos e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones:  Acuarela o pastel           

Canalización de los guías

Juegas con los pétalos de rosa en el aire hasta que se van correteando con la brisa. La brisa fresca que te recorre te deja una sensación refrescante en el cuerpo y te arraiga poderosamente en el ahora. 



Has dejado atrás la pesadez de años que has experimentado con densidad y gracias a tu empeño has sustituido la vida por liviandad y paz. Recuperas, así, tus cualidades de hada en esta isla divina que te acerca al paraíso celeste del que provienes. 

Miles de mariposas y pájaros despliegan sus alas al amanecer y se elevan para adornar el cielo con vivos colores, otorgando al día de hoy un brillo especial. 

El canto de los pájaros te anuncia bendición sobre la Tierra y la continuidad de la vida. Como si de la voz del alba se tratara, el trinar de los pájaros te estremece por sus melódicos tonos y te sientas en la pradera para escucharlos. Te embriaga este sonido cautivador, que te conecta con el alma del bosque, y tratas de descifrar su significado. 

El lenguaje de la flora y de la fauna se ha convertido en tu centro de atención y comprenderlo te ayuda a poseer un conocimiento pleno del entorno y de los espacios naturales. Este lugar es un santuario que homenajea a la belleza del planeta en cada expresión de vida. Los árboles, las flores y sus aromas, la majestuosa montaña son prueba fehaciente de ello. Experimentas este paraíso como un guiño de la existencia al cual respondes con una sonrisa.


Te bañas en la impresionante cascada con que siempre soñaste, esa imponente cúpula de agua vibrante cuya corona pertenece a los ángeles. Los colores del amanecer y la hermosa combinación de flores exóticas que acompañan a la cascada , que se reflejan sobre la superficie del agua burbujeante confieren a estas aguas un bello aspecto de nebulosa que atrae a las sirenas. Te quedas quieta y callada, aguardándolas.

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Técnica ilustraciones: Pastel o acuarela
Texto e ilustraciones inscritas en el Registro de la Propiedad Intelectual        

miércoles, 23 de octubre de 2013

Canalización de los guías

Estás en tu isla y el sol te acaricia las ideas para acercarlas a la conciencia divina. Miras a tu alrededor con ojos soñolientos y percibes la divinidad de la naturaleza que te abraza con la dulzura de un niño. Te sientes abrigada y confortada por la maternidad que desprende cada elemento protector de este lugar que huele y sabe a pura vida. Notas como la ligereza y la liviandad del ambiente se transfiere a ti y te da la impresión de que podrías volar junto a las aves del cielo cuyo canto preside tus días. 

Todo aquí rebosa magia y te complementa. Este lugar íntimo y salvaje es tu alma gemela planetaria. Los animales no se asustan al verte pues reconocen tu esencia original hadada y la hermandad que os confraterniza desde el nacimiento de tu alma y los habitantes de este lugar sagrado desprenden serenidad y bondad a su paso. Su aura tiene un brillo especial, aúrico. Agradeces a la varita mágica que te ha traído hasta aquí tras haberlo deseado intensamente, con toda la luz y el sentimiento que tu corazón es capaz de irradiar y experimentar. Además, no estás sola. Permaneces con las hadas de tu círculo hadado que al igual que tú en este tiempo son de carne y hueso. Recordar en grupo es lo que más te gratifica. Es como si fueras destapando el contenido de una cajita que cada vez tiene más sorpresas para ti. Te sientes chiquilla y estás tan en paz en este hábitat natural y silencioso que puedes sentir el latido de tu corazón. Has trabajado muchísimo para llegar hasta aquí, te has perdido y te han orientado pero al final encontraste tu lugar mágico y dulce. Tu lugar de niña, ese que te pertenece por linea directa, legítima. Adoras tu hogar pues aquí todo personifica la belleza y la sabiduría del mundo hadado y élfico. 

Hoy estás pensativa. Un pequeño gnomo te observa desde la maleza del bosque y tú le invitas a entrar en tu casa pero él declina tu invitación. Sabes que algún día aceptará y entonces estarás encantada de tenerlo y compartir el calor de la lumbre. Hoy aprendes con el elemento fuego. Esa pasión que a través de este elemento puedes acrecentar y expandir para que llegue a aquellos de corazón frío.


Desde tu planetario particular observas los rayos del sol, las estrellas, los movimientos de los cielos. Integrar el equilibrio del cosmos en el alma de la Tierra forma parte de tu propósito y para ello tus hermanas hadas te aportan sus conocimientos. Tú has despertado un poco más tarde que ellas pero ahora estás tan en paz contigo misma que el tiempo ya no importa. De nuevo en vuestro círculo hadado, unís fuerzas en meditación para hacer llegar ondas de luz que hagan sonreír al mundo. Desde el centro de vuestro círculo irradiáis tanta fuerza lumínica que incluso las estrellas se asoman a veros. Vosotras las invitáis a compartir y a contribuir. Percibís el alma alegre de los bosques.


Tus mascotas te siguen a todas partes. Adoras sus almas cándidas y juguetonas y también a los niños a quienes les encantan los animales. En este hermoso valle se ama a los animales y se preserva el medio ambiente. Esta cultura inherente a los indígenas y originarios del valle te emociona. Ellos la comparten contigo y te hablan de los secretos del mar, de la luna, de las sirenas y de las flores que crecen en el bosque y en los volcanes. También te hablan de símbolos tatuados en rocas. Tomas la confianza que depositan en ti como un regalo del cielo. Hay un niño que sabe que debe permanecer a tu lado para guiarte en la magia de los niños. A pesar de su infancia contiene en su corazón la sabiduría de un adulto y es tremendamente intuitivo y paciente contigo. Resulta como si te conociera de siempre. Él también te está ayudando a recordar. Has estado rezagada durante demasiado tiempo y es hora de despertar y sentir tu aquí y tu ahora. Todo contribuye a tu propósito. Te sientas más plena, poderosa y libre que nunca. Pronto te volverás a reunir con tus hermanas hadas. Algunas han venido desde lejos pero no se perderían por nada del mundo fluir en la magia que os vio nacer.

 Aquí respiras amor y te has expandido gracias a la alegría de los niños y al mago maestro que te mostró la luz. Tu camino en la Tierra te ha transformado por completo y te ha enseñado a regresar la magia de las hadas a la Tierra, a despertar a las almas y a amar todo lo que se halla incluido en el regazo de esta enorme madre naturaleza que fluye con amor y a quien mirabas con cariño desde tu reino hadado, tratando de alcanzarla. Ahora ella se muestra ante ti radiante, mansa, con todo su esplendor. Esta mañana luce tan hermosa que es como si estuvieras en el Reino de las Hadas pero tú te alegras de estar aquí. Lloras pues todo aquí te resulta ahoratan familiar, como si lo hubieras probado antes...

Ves nadar a los patos en el lago. Escuchas el croar de las ranas. Siempre tu gustó ese sonido, te relaja. Los patos parecen mirarte y decirte: nosotros sonreímos contigo. Siempre consideraste a los animales como el regalo que nos hizo la vida a los humanos por eso debemos velar por ellos. 

Autora: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritas en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel                        

jueves, 17 de octubre de 2013

Canalización de los guías

Se respira hoy en la isla un amanecer de felicidad que se levanta vaporosamente en el aire. El chirriar de la puerta te recuerda que una vía sigue abierta y que debes tomarla en tu corazón. 

Te levantas y caminas hacia el patio cuyo conducto te lleva directa a un paraíso virgen acompañado del graznar y trinar de los pájaros que se han posado en un árbol enorme que preside la puerta abierta a la madre tierra. Te encanta escuchar el canto de los pájaros al amanecer, te revitaliza escuchar su alegría y sus mensajes. Das las gracias a estos mensajeros de los ángeles con plumitas de colores que cada mañana cantan alborotados a las puertas de tu casa. Dibujas a las aves hablando con las Hadas Custodias del Planeta Tierra.  
Con los canales de energía abiertos y despejados accedes a un portal de maestría inédito, privilegiado que te conecta con el potencial de tus ancestros, esos cuyo susurro es tan agradable y familiar como la sonrisa de los niños a quienes despiertas. Vives tu propio cuento de hadas en estas tierras mágicas, celtas, espirituales, puras.


Experimentas la pura vida a pleno vivir. Es la fuerza del aquí y del ahora, anclado en el cien por cien de la presencia consciente, resulta el maestro más poderoso que existe. 

Elfos, hadas, gnomos, duendes y otros elementales soplan aires de magia y esoterismo con toques chamánicos para que comprendas el lenguaje de la Tierra y de los animales. La voz de tu abuelo te llega hoy clara y profunda. Él te enseña sobre la maestría de la luz, de la sanación y energización de espacios y de la lengua de las hadas, especies animales y plantas.
 
Trabajadora incansable de la luz, te alías con otros grandes maestros, aunque no te consideres ni grande ni maestra. Bailas con las hadas bajo la luna y bajo el sol del amanecer y te alimentas de la pureza de los elementos de la madre diosa. Crees en ti con la misma naturalidad con que los niños saben que cada ahora les trae lo que necesitan. Cada niño te aporta una dosis de amor que te confirma la veracidad de un sentimiento de pertenencia a este lugar. El sol con sus primeros rayos te ilumina la cara y te regala un nuevo día, que abrazas con tu energía fundida con la de los pájaros. El gorgoteo del agua rompe el silencio de la llanura donde el ganado pasta con tranquilidad. A él se le acercan animales que viven en estado salvaje en el bosque y en las montañas. Encuentras algo tuyo en ellos, algo que proviene de un estado de libertad sin límites donde el poder de cada cual resulta infinito.  

Te quedas observando la escena, sin prisas, dibujas y escribes lo que ves adornado con seres elementales que desde su dimensión paralela también se encuentran en el lugar, atraídos por la elevación y pureza de este enclave natural. Mantenéis un diálogo que te trae de vuelta a tu ser.

Autora texto e ilustración: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustración inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustración. Acuarela 

viernes, 27 de septiembre de 2013

Canaliazación de los guías

Te hallas en un valle tan profundo y hermoso como en el que pasabas los veranos con tu abuela en  la casa de las montañas. Escuchas el tintineo de las campanas del rebaño como sonido de fondo lo cual  te recuerda el que solías escuchar al atardecer en el pueblo, cuando las ovejas habían bajado de la ladera y pasaban balando por delante de la casa de tu infancia camino al establo.

Para ti el mugir de las vacas y el balar de los corderos formaban parte de los sonidos de la montaña. Tu abuela era cariñosa contigo y te contagió su amor por los ángeles, esas criaturas custodias que velan por nosotros.

 bailarina, abierta y alegre. A tu abuela le encantaba hablar y reír contigo. Ella alentaba tus dones y te comprendía y todavía lo sigue haciendo pero desde otro plano. Quiere que la sientas como si fuera tu madre y que no dejes de creer en ti misma. Un lugar idílico de naturaleza virgen y fresca te espera, un lugar lugar que sabe a pura vida, a puro goce.

El viento de las montañas te recorre el cuerpo pero tú en lugar de quejarte, te sientes más viva y presente. El frío te gusta y cuando el dia amanece lindo, húmedo y fresco se convierte en una bendición para ti. El calor, en cambio, te alentece y hace que te sientas pasiva y adormecida.

Hoy ha amanecido lindo y en la costa se respira la pureza del hábitat marino que acoge a muchas especies animales. Sentir la vida animal es un milagro para ti pues la naturaleza y sus especies fueron un regalo divino para la humanidad. Respetar ese regalo como si fuera sagrado se ha convertido en tu forma de vida. 

Adoras a los animales y de ellos estás aprendiendo el no juicio, el vivir únicamente el momento y a llevar una vida simple enraizada en el ahora. Eso te hace experimental el rol de los árboles, aposentados sobre sus raíces, clavados fuertemente a la tierra que los sustenta. 

Los árboles, observadores neutrales de la realidad, constituyen testigos silenciosos de un entorno que no juzgan, mientras oxigenan la atmósfera y aseguran de este modo que el aire sea respirable. Nunca respirar, vivir aquí te había resultado tan liviano. Le agradeces a tu abuela, allá donde esté, que te halla guiado hasta aquí. Aquí es donde recoges y disfrutas de la fuerza de tus ancestros y donde entras en contacto con la magia y la luz de tan privilegiado lugar. Aquí tu corazón late con alegría y se funde con tu niña interior.